Tortilla de espinacas y queso feta

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¿Buscas una receta con verduras saludable, sabrosa y que no sea complicada? Prepara esta tortilla de espinacas y queso feta. Queda muy jugosa y gustará a toda la familia. Toma nota de la receta.

Raciones

4

Tiempo de preparación

30 minutos

Dificultad

Media

Calorías

275

Receta de tortilla de espinacas y queso feta

La tortilla tradicional está muy rica, pero lo cierto es que es un plato que puede resultar algo calórico. Un truco para que resulte mucho más ligera es sustituir las patatas por alguna verdura. De esta manera reducimos el número de calorías y aumentamos el aporte de fibra.

Si hace un tiempo te conté cómo preparar una tortilla de calabacín jugosa y muy rica, hoy traigo al blog esta receta de tortilla de espinacas y queso feta deliciosa. Es ideal para cenar, para comer, para servir como aperitivo… Cualquier momento es bueno para disfrutarla.

Su preparación es sencilla y lleva pocos ingredientes, por lo que es una excelente opción para esos días en los que no tenemos mucho tiempo para cocinar, pero queremos comer algo sano y casero. Las espinacas frescas aportan toda su fibra y una buena cantidad de vitaminas, mientras que el queso feta añade un sabor intenso y ligeramente ácido, creando un contraste delicioso con el dulzor de la cebolla caramelizada.

En definitiva, si quieres que toda la familia coma verduras sin casi darse cuenta, no dejes de preparar esta tortilla de espinacas y queso feta. Ya verás qué rica queda.

Ingredientes para hacer tortilla de espinacas y feta

  • 6 huevos
  • 250 g de espinacas frescas limpias
  • 100 g de queso feta
  • 2 cebollas medianas
  • aceite de oliva virgen extra
  • pimienta blanca
  • ajo en polvo
  • sal

Cómo hacer tortilla con espinacas y feta

  1. Empieza pelando las dos cebollas y cortándolas en juliana, es decir, en tiras finas.
  2. Vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una sartén grande y ponlo a calentar. Cuando haya tomado temperatura, añade la cebolla y un poco de sal. Deja que se cocine a fuego medio durante 15-20 minutos. La idea es que la cebolla quede muy blandita y ligeramente caramelizada (foto 1).
  3. Incorpora las espinacas. Al principio verás que ocupan mucho volumen, pero luego mermarán considerablemente. Si no caben todas al mismo tiempo, añádelas poco a poco. Cocínalas unos 5 minutos, hasta que estén completamente hechas (foto 2).
  4. Ahora, escurre bien las espinacas con un colador. Apriétalas contra la malla con la ayuda de un cazo para que suelten el exceso de líquido.
  5. Por otro lado, bate los huevos y añade el queso feta desmenuzado con las manos (foto 3).
  6. Incorpora las espinacas y sazona con pimienta blanca y ajo en polvo. En principio no haría falta añadir más sal, pues el queso feta ya tiene bastante sabor, pero si te gusta la comida muy sabrosa, echa un poquito más. Mezcla todo bien (foto 4).
  7. Ahora vamos a cuajar la tortilla. Echa un chorrito de aceite de oliva en una sartén pequeña (20-22 cm de diámetro), ponla a calentar a fuego medio y agrega la mezcla anterior (foto 5). Tapa la sartén para que la parte superior también se vaya cocinando.
  8. Cuando muevas la sartén y veas que la tortilla se despega de las paredes, es momento de darle la vuelta. Ayúdate con un plato y hazlo con un movimiento rápido.
  9. Cuaja la tortilla de espinacas y queso feta por el otro lado y ya la tendrías lista para servir.

Cómo hacer tortilla de espinacas y queso feta
Cómo hacer tortilla de espinacas y queso feta
Tortilla de espinacas y feta jugosa
Tortilla de espinacas y feta jugosa

Consejos para hacer tortilla de espinacas y queso feta

Es importante que escurras muy bien las espinacas antes de mezclarlas con el huevo y el queso. Aunque no lo parezca, aún contienen bastante agua, la cual haría que la tortilla quedase demasiado blanda. Este exceso de líquido puedes guardarlo para añadirlo a una crema de verduras, a una salsa, a una sopa…

Como te digo más arriba, ten cuidado con la cantidad de sal que añades. En estos casos es mejor quedarse corto. Según la marca, el queso feta puede traer bastante sal. Otra opción puede ser no añadir nada de este condimento y recurrir a alternativas a la sal más saludables.

Aunque ahora está de moda cuajar poco las tortillas, esta práctica aumenta el riesgo de contraer enfermedades como la salmonelosis. Por eso, mi recomendación es que el punto de la tortilla sea jugoso, pero cuajado. En este caso, además, las espinacas ya van a aportar bastante jugosidad, así que es más difícil que la tortilla quede seca.

¿No tienes queso feta? Puedes sustituirlo por otro de consistencia similar: queso tierno de cabra, gouda, emmental… Si es un queso un poco duro, puedes añadirlo rallado en lugar de desmenuzado.

Cómo conservar la tortilla de espinacas y queso

Si no vas a consumir tu tortilla de espinacas y queso feta en el momento, deberás conservarla en la nevera. Evita dejarla a temperatura ambiente durante mucho tiempo. Aunque esté bien cuajada, el huevo es un ingrediente con el que siempre hay que tener cuidado. Consúmela de un día para otro, preferiblemente.

Para conservarla, tápala con film de plástico para evitar que se reseque o adquiera otros olores. También puedes meterla en un recipiente con tapa.

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