¿El sabor del gazpacho te parece muy invasivo? ¿Te sienta mal? Pues tienes que probar esta receta de gazpacho suave, una versión apta para todos los paladares.
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Muy fácil
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Gazpacho suave; una versión más digestiva y apta para todos
El gazpacho es uno de los platos estrella del verano en las mesas españolas. Se elabora con productos de temporada, se toma fresquito y es muy fácil de hacer. Pero sí es cierto que hay personas a las que su sabor les resulta muy fuerte o que alguno de sus ingredientes les sienta mal, lo cual les lleva a limitar el consumo de este plato tan saludable.
Por suerte no existe la mejor receta de gazpacho ni una fórmula absoluta para hacerlo, por lo que podemos adaptarlo a nuestros gustos o necesidades. ¿Se puede hacer un gazpacho suave con todo el sabor de la receta original? Pues sí; solo hay que realizar unas pequeñas variaciones.
A diferencia del gazpacho tradicional, esta versión no lleva cebolla, se reduce el ajo al mínimo y se retiran las semillas del pepino, tres ajustes clave que permiten disfrutar de un gazpacho de sabor más delicado, sin renunciar a sus propiedades refrescantes. Además, te recomiendo moderar la cantidad de aceite de oliva y escoger una variedad suave, como la hojiblanca, para evitar notas demasiado amargas o intensas.
Ingredientes para hacer gazpacho de sabor suave
- 1,25 kg de tomates maduros (tipo pera o rama)
- 1 pepino
- 1/2 diente de ajo
- 1 pimiento verde italiano pequeño
- 65 ml de aceite de oliva virgen extra de sabor suave
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 40 g de pan del día anterior
- Sal al gusto
- 100 ml de agua fría (aproximadamente)

Cómo hacer gazpacho suave
- Aunque los vamos a pelar, lava muy bien los tomates, el pepino y el pimiento.
- Pela el diente de ajo y córtalo por la mitad. Retírale la parte central, ya que suele repetir. Solo vamos a usar la mitad del diente de ajo.
- Pela el pepino y pártelo por la mitad. Con una cucharilla retira las semillas del interior, que pueden resultar indigestas.
- Pela los tomates con ayuda de un pelador de verduras y retira la parte del pedúnculo. Otra opción para retirarles la piel, es escaldarlos unos segundos en agua hirviendo.
- Corta todos los vegetales en trozos y échalos al vaso de la batidora o robot de cocina. Yo he hecho mi gazpacho suave en Thermomix, pero te vale cualquier electrodoméstico potente. Añade también el pan cortado en trozos, la sal, el vinagre, el aceite de oliva y el agua fría.
- Deja reposar los ingredientes unos 10-15 minutos para que el pan se ablande.
- Tritura los ingredientes del gazpacho a máxima potencia hasta obtener una textura lo más fina posible. Dependiendo del electrodoméstico que uses, tardarás unos 2 o 3 minutos.
- Corrige el punto de sal y vinagre. Si el gazpacho te gusta más ligero, puedes añadir un poco más de agua.
- Guarda tu gazpacho versión suave en un recipiente cerrado y déjalo en la nevera hasta el momento de consumirlo.

Consejos para un gazpacho suave perfecto
- Elige tomates que estén bien maduros. Son la clave de la receta. Si son ecológicos o de proximidad, mucho mejor; seguramente tengan más sabor.
- Evita el exceso de ajo y vinagre: un gazpacho suave debe ser amable al paladar. Medio diente de ajo es suficiente, y siempre sin germen. El vinagre, mejor en pequeñas cantidades. Aunque al gazpacho típicamente se le añade vinagre de Jerez, que le aporta parte de su aroma, si te resulta muy fuerte puedes sustituirlo por un vinagre de manzana o de vino blanco.
- No uses aceites de sabor intenso. Aunque variedades como la picual o la cornicabra son muy apreciadas para consumir en crudo, en esta receta pueden resultar demasiado fuertes. Mejor optar por un AOVE hojiblanca o arbequina, de sabor más dulce y frutado.
- Cuela el gazpacho, si es necesario. En principio no haría falta, ya que hemos pelado los tomates, pero si ves que la textura no está lo suficientemente fina, puedes pasarlo por un colador fino para retirar los restos de semillas y fibras que el gazpacho pueda contener.
- Suprime el pan para una versión sin gluten. El pan es uno de los ingredientes clásicos del gazpacho; aporta consistencia y suavidad a la mezcla. No obstante, si en casa hay algún celíaco, puedes prescindir de él.

¿Con qué acompañar el gazpacho?
Puedes servirlo tal cual, bien frío, en vaso o en cuenco. Servido en vaso, el gazpacho suele ser un aperitivo o entrante y no solo para comer; hay quien lo toma también como tentempié entre horas o, simplemente, como bebida refrescante.
Si lo vas a degustar en un cuenco, te recomiendo añadir la clásica guarnición, que consiste en daditos de todos los ingredientes que lleva el gazpacho: tomate, pan, pepino y pimiento. Puedes añadirlos todos o hacer combinaciones entre ellos. Hay a quien le gusta rematar el gazpacho con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
¿Por qué preparar un gazpacho suave?
El gazpacho es mucho más que una sopa fría. Es un concentrado de vitaminas, minerales y antioxidantes que ayuda a mantenernos hidratados durante los días más calurosos. Esta versión suave está pensada para quienes desean una digestión más ligera y un sabor más delicado, sin dejar de disfrutar de los beneficios de esta receta mediterránea.
Es perfecto para personas mayores, niños, embarazadas o, simplemente, para quienes prefieren evitar sabores agresivos como el ajo fuerte, el vinagre muy ácido o la intensidad de la cebolla cruda.
