Muslos de pollo con verduras

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El pollo es una carne rica en proteínas y baja en grasa. En esta receta vamos a prepararlo guisado junto a un montón de verduras. El resultado es un plato riquísimo, sencillo y muy nutritivo. ¿Vemos cómo se prepara?

Raciones

4

Tiempo de preparación

50 minutos

Dificultad

Fácil

Calorías

345

Muslos de pollo guisados con verduras

El pollo es una carne blanca que ofrece muchas posibilidades en la cocina. En función de la parte del pollo elegida, el valor nutricional del plato varía. Las alitas, por ejemplo, son las partes más grasas, aunque también las más jugosas. Mientras que la pechuga es el corte más magro y, por ende, el más seco de todos.

En este guiso de pollo vamos a usar los muslos, que están en un punto intermedio en cuanto a jugosidad. Para darle un extra de sabor y hacerlo más nutritivo, añadimos una buena cantidad de verduras. Vitaminas, minerales y fibra a raudales. No tienen por qué ser las mismas que he añadido yo; mira los vegetales que tienes en la nevera y aprovéchalos.

Aunque se pueden hacer de varias maneras, estos son unos muslos de pollo con verduras sin horno. La receta va cocinada al chup chup, en una cazuela tradicional. No es necesario sacar la olla exprés, pues son piezas pequeñas que se cocinan relativamente pronto. Además, así podemos añadir las verduras según su dureza para que todas nos queden en su punto. Por tanto, aunque los preparemos a la manera clásica, son unos muslos de pollo guisado fáciles y rápidos de hacer.

No necesitas una ocasión especial para disfrutar de estos jamoncitos de pollo con verduras. Te valen perfectamente para cualquier comida de diario. O cena. Incluso para llevar al trabajo en un tupper.

Por otro lado, si te gustan las recetas con pollo de toda vida, también te animo a probar este pollo al horno con boniato y patata, que también queda muy rico. ¿Algo más exótico? Pues aquí tienes este pollo al curry con manzana.

Ingredientes para hacer muslos de pollo en salsa con verduras

  • 10-12 muslos de pollo
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 150 g de champiñones
  • 150 g de guisantes (los míos eran congelados)
  • 150 g de judías verdes
  • 1 tomate maduro grande
  • 300 ml de caldo (de pollo o de verduras)
  • 1 cucharada colmada de harina
  • 1 hoja de laurel
  • aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra
  • sal

Cómo hacer muslos de pollo con verduras

  1. Empezamos cortando todas las verduras. Así ya las tenemos preparadas. Lava los vegetales que proceda. Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Pela la zanahoria y córtala en daditos. Limpia los champiñones con un trapo y córtalos por la mitad o en cuartos, según su tamaño. Corta las judías en trozos. Si ves que tienen mucha hebra, retírala.
  2. Por otro lado, salpimenta los muslitos de pollo y enharínalos ligeramente.
  3. Vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia. Cuando esté caliente, fríe el pollo a fuego intenso. Dale vueltas para que se dore por todos los lados pero solo durante unos minutos, pues en este momento no queremos que se cocine por dentro. Cuando lo tengas listo, reserva en un plato.
  4. En ese mismo aceite echa el ajo picado y cebolla también picadita. Cocina a fuego medio durante unos 10 minutos. Añade también un poquito de sal junto con la hoja de laurel, para que el guiso de pollo vaya tomando sabor.
  5. Cuando esté pochada, incorpora la zanahoria cortada. Sofríela un poquito.
  6. Añade el tomate pelado y picado finamente. Si quieres, puedes rallarlo.
  7. Cuando veas que el jugo del tomate se ha consumido, incorpora los vegetales que has preparado antes. Incorpora también los muslos de pollo previamente marcados y el caldo.
  8. Deja que todo cueza a fuego suave hasta que el pollo esté tierno. El tiempo dependerá del tamaño de los muslitos que uses, pero en 30 minutos más o menos lo tendrás listo.
  9. Cuando tu guiso de pollo con verduras esté listo, prueba el punto de sal y pimienta.

Consejos para preparar los muslos de pollo con verduras

Hay un truco para ver si los muslos están tiernos y perfectamente cocinados. Si la carne de la zona más estrecha del jamón se abre, es decir, se ve el hueso, los tienes listos.

Aunque la harina con la que rebozamos los muslitos antes de freírlos ayuda a esperar la salsa, es posible que prefieras que tenga más consistencia. En ese caso puedes ligar la salsa al final de la cocción añadiendo una cucharadita de maicena diluida en agua fría. Es importante que la diluyas antes, pues si la incorporas directamente se forman grumos. Una vez añadida, deja que rompa el hervor para que espese.

Y puede ocurrir lo contrario, que te gusten los guisos caldosos o que prefieras eliminar cualquier almidón de la receta. En ese caso, no añadas harina. Otra cosa que puedes hacer es tapar la cazuela un ratito mientras se cocina el pollo. Así se reduce la evaporación y la salsa queda más líquida.

Los guisos y platos de cuchara toman más sabor si se dejan reposar unas horas. Por tanto, si tienes que preparar tus muslos de pollo con verduras con antelación, fenomenal. Estarán más ricos que recién hechos, incluso. Por otro lado, si necesitas congelar el plato para degustarlo en otro momento, no hay ningún problema.

Ten cuidado con la sal. Si el caldo que vas a usar es comercial, seguramente ya llevará una buena cantidad de sodio, así que procura no añadir demasiada sal. Recuerda que siempre es mejor quedarse corto que pasarse.

Esta misma receta de muslos de pollo con verduras podría prepararse con contramuslos, que también son de las partes más jugosas del ave. Incluso podría hacerse con pavo.

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