Crema de calabacín con manzana

(2 Votos-Total:5/5)

¿Quieres darle un poco de vida a tu crema de calabacín de toda la vida? ¿Qué te parece aportarle toque dulce? Echa un vistazo a esta crema de calabacín con manzana y volverás a enamorarte de este plato.

Raciones

4

Tiempo de preparación

40 minutos

Dificultad

Muy fácil

Calorías

220

Receta de crema de calabacín y manzana, un entrante muy saludable

La crema de calabacín es uno de los platos que más se prepara en mi casa. Es una cena muy reconfortante y apetecible, aunque también funciona como un entrante magnífico en cualquier comida. Incluso puedes servirla a modo de aperitivo si tienes invitados en casa.

Para no aburrirme de ella me gusta realizar diferentes combinaciones de ingredientes. Esta vez me apetecía probar con un toque afrutado, así que le añadí un par de manzanas que había en la nevera. El resultado es un plato de textura suave y con un toque dulzón muy agradable. Sin duda, esta crema de calabacín con manzana ha pasado a formar parte de mi recetario.

Como puedes ver en las fotos, aquí he usado unas manzanas golden, una variedad que suele bastante dulce y suave, por lo que no restará protagonismo a calabacín. No obstante, puedes sustituirlas por las que tengas en casa y probar diferentes combinaciones de sabor.

Si te gustan este tipo de cremas de verduras, además de esta sencilla crema de calabacín con manzana, te animo a que también prepares mi crema de calabaza y puerro, que también queda buenísima. Dicho todo esto, vamos con la receta.

Ingredientes para hacer crema de calabacín con manzana

  • 3 calabacines (800 g aproximadamente)
  • 2 manzanas golden
  • 1 puerro
  • 350 ml de caldo de verduras (agua en su defecto)
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta blanca
  • sal

Ingredientes para hacer crema de calabacín y manzana
Ingredientes para hacer crema de calabacín y manzana

Cómo hacer crema de calabacín con manzana paso a paso

  1. Hazle un corte en cruz al puerro, de manera longitudinal, y lávalo para retirar los restos de tierra que pudiera tener. Seguidamente, córtalo en trozos pequeños.
  2. Vierte el aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia. Cuando esté caliente, añade el puerro y una pizca de sal. Póchalo a fuego medio durante unos 10 minutos.
  3. Por otro lado, lava bien el calabacín. Retira las puntas y córtalo en dados pequeños. No es necesario que lo peles. ¿Qué aporta la piel del calabacín? Pues un extra de fibra y, sobre todo, un color verde más oscuro. Cuando el puerro comience a transparentarse, incorpóralo. Rehógalo a fuego medio-fuerte durante 5 minutos.
  4. Lava y pela las manzanas. Quítales el corazón y añádelas a la cazuela. Sigue rehogando todo durante otros 10 minutos, más o menos. Es recomendable que algún trocito de verdura tome un ligero color tostado, siempre sin llegar a quemarse. Así la crema tendrá más sabor.
  5. Añade un toque de pimienta blanca y el caldo de verduras o agua. Si utilizas caldo de verduras el sabor quedará más intenso. Tapa el recipiente y deja que todo cueza durante unos 20 minutos.
  6. Cuando los ingredientes estén muy blanditos, tritura el contenido de la cazuela hasta obtener una crema de textura fina y homogénea. Puedes hacerlo con una batidora, con tu Thermomix o con cualquier robot de cocina.
  7. Para terminar, comprueba el punto de sazón y disfruta de esta deliciosa crema de calabacín con manzana.
Cómo hacer crema de calabacín y manzana
Rehogar los ingredientes, añadir el caldo y triturar
Crema de calabacín con manzana saludable
Así de cremosa queda la crema de calabacín con manzana

Consejos para hacer esta crema de calabacín con manzana

El único truco que hay para que las cremas de verduras queden ricas consiste en rehogar o pochar muy bien los ingredientes antes de añadir el líquido. De esta manera se caramelizan ligeramente y el plato adquiere más sabor. Tómate tu tiempo para realizar este paso.

Yo he hecho la crema de calabacín en una cazuela tradicional y la he triturado con una batidora de mano. Es como mejor se rehogan los ingredientes y como más rica sale. No obstante, no te voy a negar que hacerla en un robot de cocina tipo Thermomix es mucho más cómo. De hecho, es como las suelo hacer cuando tengo algo de prisa.

La cantidad de líquido que te indico es aproximada. En función de la intensidad del fuego o de si tapas la cazuela habrá más o menos evaporación. Asimismo, también dependerá de si te gustan las cremas con una consistencia más o menos ligera. Por cierto, si vas a usar un caldo vegetal envasado, ten cuidado con la sal que añades a la crema. Estos caldos industriales suelen venir bastante salados, así que tenlo en cuenta.

Un último consejo. Si cortas los vegetales en trocitos pequeños tardarán menos en cocinarse y, por tanto ahorrarás, tiempo y energía.

Ideas para servir y degustar la sopa de calabacín con manzana

  • Corta unos daditos de manzana, rocíalos con zumo de limón para que no se oxiden y échalos por encima de la crema. El toque crujiente de la manzana contrastará con la textura suave de la crema y quedará muy agradable.
  • Otra opción consiste en presentar el plato decorado con unas semillas de calabaza, unas semillas de sésamo, trocitos de pan frito o tostado, unos frutos secos…
  • Un chorrito de buen aceite de oliva virgen extra, nata líquida o yogur natural también aportará un toque delicioso, además de otros nutrientes. Si te decides por estos dos últimos ingredientes, el plato dejará de ser vegano. Tenlo en cuenta.

¿Qué nutrientes tiene la crema de calabacín?

Este plato, además de ser rico en sabor, también lo es en nutrientes. Los calabacines son naturalmente bajos en calorías y carbohidratos, pero ricos en fibra alimentaria, lo que contribuye a una digestión saludable y ayuda a mantener un peso corporal adecuado. Además, son una excelente fuente de vitamina C, que fortalece el sistema inmunológico, y contienen minerales como potasio y manganeso, que son importantes para la función muscular y ósea.

El puerro, más suave que la cebolla, aporta un toque extra de sabor a esta crema de calabacín con manzana. Además aporta nutrientes como vitamina K, que es esencial para la coagulación sanguínea, y folato, necesario para la síntesis de ADN y la división celular. La manzana, por su parte, añade un toque de dulzura natural y aporta fibra, vitamina C y antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres y promueven una piel saludable.

Más recetas que te gustarán

Deja un comentario